Un errante vengador para la historia chilena

Hay que ser muy valiente o muy ingenuo para meterse con un hecho histórico polémico y popular. ¿Por qué digo esto? Porque se arriesga mucho: gustarle a muchos es tan fácil como conseguir indiferencia y/o desprecio de muchos más.

Acabo de concluir el primer libro de La Senda del Errante y aún no sé cuál es mi voto. Por estas fechas, la idea ya es típica, pero eso no significa que esté mal: El errante es un personaje basado en un hecho histórico que busca venganza por la masacre de la escuela Santa María de Iquique. Sin embargo, la escuela Santa María no sale en todo el libro. ¿Qué necesidad había de que fuera venganza por un hecho histórico en lugar de una masacre o un crimen inventado por el autor?

Cuando leí la contratapa, aparte de sangre, esperaba encontrar alguna (o algunas) ilustración de lujo de la tan tristemente célebre escuela. El tiempo transcurrido en la historia parece arbitrario y poco claro. La motivación primaria del protagonista se difumina y dispersa de manera que uno puede olvidar incluso qué es lo que está buscando.

Al final del libro queda claro que la segunda parte es vital en el desarrollo de la historia, sin embargo, creo que descansar en que una segunda parte se desarrollará es un poco desconsiderado con el lector. La verdad es que creo que unas pocas páginas más breve, este habría podido ser un excelente capítulo de introducción de una historia más larga en un libro más extenso. Muy bien la nota histórica que insertada al final del libro: precisa y permite redondear la idea del toque histórico.

errante-javierbahamonde

Mis respetos con la dirección del proyecto, que con el trabajo de 4 dibujantes distintos, logra una cohesión que no se suele ver en casos similares. El uso de manos distintas se suele usar para marcar cambios de etapa en los personajes, narración o tiempos. En este caso se usa para marcar los pasos de una época a otra (dado que la historia está contada a partir de diversos flashbacks), pero en este caso la manera en la que se hace dicho movimiento casi no se siente y es muy comunicativa. El único dibujante que me queda “fuera” de esta sensación es Molina, que en su estilo parece ser demasiado diferente al resto del libro.

Incluyendo las reticencias que genuinamente tengo con la estrategia de utilizar un hecho histórico tan “popular” como eje de una trama sin visibilizar el elemento en cuestión, confieso que sentí una pequeña catarsis en los momentos estratégicos que el Errante cumplía con su labor autoimpuesta.

IMPORTANTE: Cabe destacar que hay un libro 2 del que nada he dicho porque irá en otra publicación de esta web.

portadaerrante-copia

Share Button

Publicado por

clepanto

Creadora, dueña y administradora de clepanto.cl 26 años, licenciada en Letras Hispánicas, fan de los cómics y de las críticas útiles. Deseo colaborar con la narrativa gráfica chilena: clepanto.cl es mi aporte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × cinco =